Publicado el 21/07/2025 por Administrador
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Rusia y Ucrania protagonizaron una nueva jornada de ataques con drones y misiles, intensificando las hostilidades mientras el presidente ucraniano manifestaba su disposición a dialogar.
En la noche pasada, Ucrania lanzó una ofensiva inusual contra Moscú: una oleada de drones impactó directamente en el espacio aéreo de la capital rusa, provocando el cierre temporal de los cuatro principales aeropuertos y el desvío de más de 130 vuelos. Las defensas rusas lograron derribar decenas de unidades, pero el impacto emocional y logístico fue considerable.
Al mismo tiempo, Rusia respondió bombardeando varias ciudades ucranianas, incluyendo Kiev y Kharkiv. En la capital, al menos una persona murió y otras resultaron heridas en ataques que también incendiarion comercios y dañaron parte de la infraestructura civil. En Kharkiv y otras regiones, los bombardeos dejaron múltiples víctimas y cortes en servicios básicos.
Este recrudecimiento coincide con la propuesta de Zelenski de retomar conversaciones de paz a nivel de líderes, en un intento por detener la escalada. El mandatario ucraniano hizo este ofrecimiento justo después de los ataques, subrayando la urgencia de un alto el fuego y proponiendo un encuentro directo con Putin para discutir intercambio de prisioneros y garantías humanitarias.
Mientras tanto, Moscú mantiene su presión militar y anuncia nuevos lanzamientos masivos de drones, afirmando que sus objetivos deben alcanzarse antes de cualquier eventual tregua. Este ciclo de violencia pone a prueba la credibilidad de las promesas de diálogo, dejando en evidencia que, por ahora, la guerra sigue marcando el ritmo.